Calorimetría

En qué consiste
La calorimetría indirecta mide el gasto energético, es decir, la energía que el cuerpo necesita para mantener su peso y realizar sus funciones, y las necesidades nutricionales de cada persona.
Esta energía procede de las sustancias nutritivas contenidas en los alimentos o nutrientes.



El gasto de energía se determina a partir del intercambio de gases: consumo de oxígeno (O2) y producción de dióxido de carbono (CO2).
Todos los alimentos tienen un efecto térmico, ya que se requiere energía para digerir, absorber y metabolizar los nutrientes.
La energía química de un nutriente se obtiene después de su completa oxidación. Esto es cierto para las grasas y los carbohidratos (azúcares). En la oxidación de las proteínas, éstas no pueden ser aprovechadas totalmente, siendo eliminada una parte en forma de nitrógeno ureico. Por eso para completar el estudio es necesario contar con el valor del nitrógeno ureico en orina de 24 horas.
En el estudio también se obtiene el Cociente Respiratorio (RQ), que relaciona el consumo de oxígeno (O2) y la relación de dióxido de carbono (CO2), y que en condiciones estables refleja los nutrientes que están siendo utilizados por las células para obtener energía.


Por qué se utiliza
Al final del estudio sabremos la energía que utiliza cada persona en calorías. Esto lo compararemos con lo que se espera que esa persona consuma por su peso, talla, edad, actividad habitual. Así podremos determinar si es NORMOMETABÓLICO, HIPOMETABÓLICO o HIPERMETABÓLICO.
También nos indicará qué nutrientes (grasas, azúcares, proteínas) y en qué proporción se están utilizando para aportar esta energía.
En el caso de la obesidad se puede hacer una dieta personalizada con las necesidades calóricas del paciente y el tipo de nutrientes que ésta utiliza mejor. También podemos insistir en buscar un aumento del gasto energético en aquellos pacientes que la tengan muy disminuida: Hipometabólicos
Se puede utilizar también para aquellas personas que tienen que ganar peso ya que sabremos lo que gastan cada día y entonces podremos indicar una alimentación un poco más calórica que su gasto.


Como se realiza, aspectos prácticos
No es una prueba molesta por lo que se puede realizar a cualquier paciente, en el caso de los niños a partir de unos 5-6 años ya que se necesita que el paciente se mantenga quieto durante unos 20 minutos.
El estudio se practica "preferiblemente" a primera hora del día, ya que requiere ausencia de ejercicio previo y ayuno de 6-12 horas. La duración de la prueba es de unos 30 minutos en los que el paciente debe estar en reposo, a una temperatura estable y sin dormirse.
Es necesario aportar la orina de 24 horas para la valoración del balance nitrogenado, junto con un recordatorio alimentario de lo que se haya ingerido (comidas y bebidas) los dos días anteriores a la prueba.